TOXICIDAD DEL SULFATO DE COBRE » Medidas de seguridad

El sulfato de cobre es un compuesto que se clasifica de acuerdo a su toxicidad, al igual que todos los compuestos químicos, para así determinar que tan seguro es su uso y manejo en las distintas aplicaciones.

Es un compuesto que se utiliza a nivel industrial y también a nivel doméstico, por lo que debe ser manejado con cuidado por los peligros que puede conllevar su uso.

Clasificación SGA

El Sistema Globalmente Armonizado de Clasificación y Etiquetado de productos químicos se encarga de clasificar los compuestos y sustancias de acuerdo a los peligros que pueda representar para la salud.

En el caso del sulfato de cobre, es clasificado con los pictogramas de corrosivo, irritante y riesgo medioambiental.

La señalización utilizada es de «Peligro», y de acuerdo las declaraciones de Peligro de SGA tiene las siguientes clasificaciones:

  • H302: Nocivo en caso de ingestión
  • H315: Provoca irritación en la piel
  • H318: Provoca una seria irritación ocular
  • H400: Muy tóxico para la vida acuática
  • H410: Muy tóxico para la vida acuática con efectos duraderos

Información toxicológica

como usar el sulfato de cobre

Toxicidad en el agua

De acuerdo a datos de toxicidad de este compuesto, es altamente tóxico en el agua, siendo muy tóxico para los organismos acuáticos. Adicionalmente, puede tener efectos prolongados en el medio acuático.

En relación a las pruebas EC50 realizadas al sulfato de cobre, se determinó que es extremadamente tóxico para las bacterias (Photobacterium phosphoreum), las algas, los protozoos, los peces, los bivalvos y las ostras.

Toxicidad para el ser humano

El sulfato de cobre es un compuesto que puede ser absorbido por el cuerpo a través de la inhalación de sus humos, por ingestión y por exposición dermal.

Se ha determinado por medio de experimentos realizados a ratas de laboratorio, la cantidad mínima a la cual se puede estar expuesto sin presentar un peligro.

En el caso del contacto con los ojos, este compuesto está clasificado como Categoría 2A, ya que puede causar una lesiones oculares graves e irritación ocular. Entre los síntomas la persona puede presentar enrojecimiento, dolor y visión borrosa.

Por vía cutánea tiene la clasificación de Categoría 5, teniendo una toxicidad aguda para el caso de contacto con la piel.

Está clasificado como toxicidad aguda por ingestión como Categoría 4, debido a que es altamente nocivo al ser ingerido. Puede causar dolor abdominal, sensación de ardor, diarrea, vómitos, náuseas y shock o colapso.

Los efectos inmediatos del sulfato de cobre son la irritación y corrosión de órganos, por lo que cuando es ingerido en grandes cantidades, puede causar daño renal, anemia e incluso la muerte.

Entre los efectos retardados por ingestión están la posible producción de gastroenteritis hemorrágica, relacionada con la erosión que puede causar el compuesto en las mucosas.

Medio ambiente

Con respecto a la toxicidad del sulfato de cobre en el medio ambiente, es clasificado como Categoría 1, presentando una toxicidad aguda especialmente para la vida acuática.

De manera que este compuesto no debe ser desechado al medio ambiente.

Persistencia y degradabilidad

Este compuesto se utiliza en la agricultura para corregir los suelos que tienen deficiencias de cobre. Se ha comprobado que es absorbido fuertemente por los suelos y no es degradable.

Cuando es agregado al suelo, se fija sobre la materia orgánica, de manera que el grado de disponibilidad del compuesto es determinado por la cantidad de materia y por el pH del suelo.

La lixiviación de este compuesto es baja, debido a que su tendencia de fijación hacia varios componentes.

Bioacumulación

Con respecto al potencial de bioacumulación del sulfato de cobre, se ha determinado que este compuesto no presenta bioacumulación. Esto es porque los organismos eliminan el cobre de manera natural.